Qué decirle a alguien que padece cáncer

¿Sabes qué hacer o decir cuando un amigo, familiar o conocido padece cáncer? Es probable que no. (Gracia Lam/The New York Times)
¿Sabes qué hacer o decir cuando un amigo, familiar o conocido padece cáncer? Es probable que no. (Gracia Lam/The New York Times) (Gracia Lam/)

¿Sabes qué hacer o decir cuando un amigo, familiar o conocido padece cáncer?

Es probable que, al igual que muchas de las personas que interactuaron con Lynda Wolters, no lo sepas. Wolters, autora del libro “Voices of Cancer”, publicado recientemente, se encontraba en la mediana edad cuando le descubrieron un tipo de cáncer relativamente raro, y hasta la fecha incurable, llamado linfoma de células del manto.

“Como las personas no tenían idea de qué decirme, o cómo hablar al respecto, por lo general me evitaban”, escribió la autora; esto la motivó a entablar relaciones con desconocidos en grupos de apoyo que buscaban fuerza espiritual.

Quienes sí hablaban con Wolters con frecuencia decían algo que no era de ayuda o era desalentador como: “Llámame si necesitas algo” o “¿Cómo te sientes?”. En su blog, quiso brindarles seguridad a sus amigos dudosos: “Preferiría ver tu rostro y el dolor y el miedo en tus ojos que notar que te sientes inseguro e incómodo de ir a visitarme. Preferiría escucharte hablar de ti, de tu trabajo, tu vida, tus hijos y las gracias de tu cachorro que escucharme hablar de mi enfermedad”.

Por suerte, mi amiga Sara Nodjoumi, una productora de documentales de 46 años de edad que vive en Brooklyn y es madre de dos hijos, tuvo una mejor experiencia después de que le diagnosticaron cáncer de mama el verano pasado.

“La mayoría de las personas se portaron increíble conmigo”, dijo Nodjoumi, “El solo hecho de estar ahí y ofrecerme un beso y un abrazo habría sido suficiente”, pero recibió mucho más. “Las personas me enviaban latkes (tortitas de papa), canastas de frutas, knishes (panes rellenos), baklava (pastel turco de nuez), libros, consejos… todo fue útil a su modo”, aseguró. Se regocijó con el amigo que llegó a organizar su armario, con los cuatro litros de helado que le envió otro amigo de una tienda especial en Cincinnati, además de los obsequios como sesiones de masaje o psicoterapia que podía compartir con su esposo.

Quizá lo más útil surgió cuando se sometió a una complicada cirugía y quimioterapia, pues una de sus amistades organizó un “tren de alimentos” de personas que le entregaron comidas familiares y almuerzos escolares a diario durante seis semanas; algunos de sus familiares se llevaron a sus hijos en un viaje de tres semanas a Chicago; y otra de sus amistades cuidó a los chicos en su casa de Brooklyn durante toda una semana.

“Las personas fueron muy generosas y serviciales”, me dijo. “Todo eso me hizo sentir muy amada”.

No obstante, al igual que a Wolters, a Nodjoumi le angustiaba la gente que le contaba malas noticias o, a Wolters por ejemplo, aquellos que se mostraban demasiado optimistas y le decían: “No te preocupes, todo saldrá bien”. Como expresó en su libro: “Las personas no quieren consejos sobre cómo deben sentirse (‘Mira el lado positivo’), o cómo pueden mejorar (‘Mañana todo será mejor’); con frecuencia, solo quieren que las escuchen. La manera más útil de acercarse consiste en reconocer el dolor de una persona o el hecho de que está teniendo un mal día, en lugar de tratar de hacer que lo superen. Simplemente es mejor decir: ‘Siento mucho que estés pasando por esto. ¿Te gustaría hablar al respecto?’”.

Wendy Schlessel Harpham, médica de Dallas quien estuvo tomando tratamiento para el linfoma crónico de manera intermitente durante muchos años y ahora está en una remisión duradera, afirma que lo mejor que puedes decir depende de la relación que tengas con el paciente y de lo que la persona está padeciendo en ese momento a nivel físico y emocional, pero, sin importar qué decidas decir o hacer, dijo Schlessel, demuestra tu amor y apoyo sin juzgar y sin dar instrucciones de cómo debe sentirse esa persona.

“No preguntes ‘¿Cómo estás’”, dijo Harpham, “sino ‘¿Cómo va todo?’. No hagas preguntas acerca del tratamiento ni si el cáncer es curable. No te ofrezcas a narrar historias acerca de ti o de otros pacientes, y no le digas al paciente lo que debe pensar, sentir o hacer”.

Comentó que, al momento de ofrecer ayuda, debes ser específico en cuanto a lo que puedes hacer para apoyar al paciente: alimentos, cuidado de los hijos o de los ancianos; transporte de ida y vuelta hacia el lugar del tratamiento; acompañamiento durante las consultas médicas, análisis o tratamientos (que es especialmente útil si puedes tomar notas); un orientador, tal vez incluso para pasar la noche; un almuerzo o una salida para divertirse; incluso un diario en blanco sin instrucciones sobre lo que el paciente puede registrar en él.

Harpham es autora de “Healing Hope: Through and Beyond Cancer”, uno de los libros más útiles acerca de vivir con cáncer y lo que ocurre después. Tanto ella como Wolters advierten respecto a no ofrecer a los pacientes consejos poco realistas y predicciones que son castillos en el aire.

“Lo más ridículo que llegué a escuchar fue: ‘Lo mejor que puedes hacer para tratar el cáncer es mantener una actitud positiva’”, dijo Nodjoumi, “¿Acaso eso significa que si no me mantengo positiva el cáncer regresará?”

Un paciente le dijo a Wolters: “En ocasiones, siento que no puedo llorar ni enojarme porque creen que no mantengo una actitud positiva”.

Wolters escribió: “El hecho de que una persona de apoyo no tenga más que ideas poco realistas de arcoíris y unicornios en lo que respecta a nuestro diagnóstico, pronóstico o tratamiento, puede ser una carga muy pesada. Es una lucha terrible, porque estamos enfermos y cansados, y en ocasiones su mundo de fantasía es más de lo que podemos soportar. Queremos mantener una actitud positiva, y agradecemos los ánimos, pero también necesitamos realismo”.

A la vez, Harpham sugiere preguntarles a los pacientes, sin importar el estado de su enfermedad, qué es lo que esperan. Animarlos a enfocarse en objetivos a corto plazo y preguntarles si hay alguna manera en la que podemos ayudarles a lograrlo. Orientarlos para que hablen de sus esperanzas realistas y escuchar sin interrumpir, juzgar ni tratar de corregir lo que dicen. En todo caso, dijo, el mensaje subyacente debe ser: “Te escucho… te creo… estoy para ti”.

No obstante, jamás preguntes sobre una cura. “Cura es una palabra con mucho peso y la mayoría de nosotros no nos sentimos cómodos al escucharla”, escribió Wolters. “Como una paciente a quien le han dicho que padece una enfermedad que no tiene cura, la palabra remisión se siente como si se despejara el cielo y cantaran los ángeles; pero hasta ahí llega”.

Muchos pacientes son como Harpham, entran y salen de remisión varias veces, quizá, y en cada ocasión “tienen que lidiar con la pregunta de sus amigos y familiares: ‘Pero ¿qué no te habías curado?’”, señaló Wolters. “Sin importar el tiempo que una persona haya estado en remisión, seguimos aguantando la respiración durante las consultas y escuchamos un susurro dentro de nuestra cabeza que pregunta: ‘¿Regresó?’”.

Los pacientes podrían ayudar a la gente que quiere apoyarlos a comprender el cáncer describiendo la palabra “cura” como un sueño imposible del que prefieren no hablar, y diciendo, en lugar de eso, que “no hay evidencia de la enfermedad” o “no hay rastro de una enfermedad activa”.

(C) The New York Times.-

MÁS SOBRE ESTOS TEMAS:

A los 16 años, es pionera en la cura de la anemia de células falciformes y está venciendo a la muerte

Hasta el 90% de mujeres mexicanas se han contagiado de papiloma, que aumenta el riesgo de padecer cáncer cervicouterino

Publicite con nosotros!

Chequea también

Cuatro muertos y 49 heridos por explosión de camión de gas en Lima

Al menos cuatro muertos y 49 heridos, además de 14 casas destruidas, dejó este jueves la explosión de un camión que transportaba gas en un distrito del sur de Lima."Tenemos reportado hasta el momento cuatro personas muertas tras la explosión del camión", dijo a la AFP un vocero del ministerio de Salud (Minsa).El Minsa informó que las nuevas víctimas del incendio son un niño de 9 años y una joven de 18 años que murieron por la noche en distintos hospitales de Lima por quemaduras graves.En las primeras horas de la mañana, cuando se produjo el accidente, fallecieron una persona de sexo masculino, que murió en el acto, y una niña de nueve años, que había sido trasladada a un hospital.Además, el Minsa detalló que hay 50 heridos."La mayoría" tiene quemaduras en el 80% de su cuerpo, informó la ministra de Salud, María Luisa Hinostroza, quien detalló que se encuentran internados en ocho hospitales de Lima, adonde fueron trasladados en helicópteros de la fuerza aérea.Siete niños que figuran entre los heridos se encuentran en estado grave, informó el director del Instituto de Salud, Ricardo Zopfi a la radio RPP.El accidente ocurrió poco antes de las 07H00 locales (12H00 GMT), cuando la mayoría de los 500.000 habitantes de Villa El Salvador había salido de sus viviendas a trabajar.La deflagración se originó por una fuga de gas en el camión por el desprendimiento de una manguera del combustible cuando el vehículo pasó por un badén para reducir la velocidad.El fuego se extendió velozmente a varias viviendas de esta zona populosa, en el sur de Lima. Los bomberos removían escombros en busca de sobrevivientes."Se registró incendios en al menos 14 viviendas tras la explosión de un camión cisterna de gas", dijo a la televisora estatal Alfonso Panizo, comandante de los Bomberos, en un primer balance del accidente.El incendio causado por la explosión fue controlado por 13 camiones de bomberos al cabo de unas tres horas, en medio de escenas de desesperación.El presidente Martín Vizcarra hizo una pausa durante una gira para indicar que los damnificados recibirán el apoyo de las autoridades."Es muy lamentable por la magnitud y las consecuencias, podemos calificarlo como una tragedia, lo lamentamos, nos solidarizamos con las personas afectadas y sus familiares, lo menos que podemos hacer es darle todo el apoyo", dijo Vizcarra a periodistas desde la región de La Libertad, en el norte de Perú."Hay que investigar las causas", exigió el mandatario.Las autoridades sanitarias lanzaron un llamado a la población para donar sangre para salvar la vida de los heridos.ljc/cm/mls

«No me importa», dice Nadal de la imitación de Kyrgios en Abierto de Australia

Rafael Nadal afirmó que no le importan las imitaciones que hizo de él Nick Kyrgios durante un partido en el Abierto de Australia.Durante un partido contra Gilles Simon, Kyrgios imitó los gestos característicos de Nadal antes de un saque, como colocarse el pelo detrás de las orejas o estirar la ropa interior. El árbitro se sonrió.Pero Nadal no le dio importancia."Estoy aquí para jugar al tenis. Honestamente, no me importa en absoluto. Si fue divertido, bueno. Eso es todo", afirmó el español.Kyrgios y Nadal no se llevan bien. El año pasado Kyrgios describió al número uno del mundo como "súper salado" después de que el 19 veces ganador del Grand Slam lo acusara de falta de respeto.mp/th/erl